Indice
Introduccion
Elemento 1
Elemento 2
Elemento 3
Elemento 4
Elemento 5
Elemento 6
Elemento 7
Elemento 8
Elemento 9
Elemento 10
Elemento 11
Elemento 12
Elemento 13
Elemento 14
Elemento 15
Elemento 16
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XVI. Aprende a manejar el lenguaje corporal
Es un hecho irrefutable que en los seres humanos el 90% de la comunicación es no verbal. El lenguaje corporal no sólo es más amplio sino también más sincero y creíble que el lenguaje hablado. El problema es que no siempre sabemos interpretarlo correctamente. Las palabras pueden mentir, pero las expresiones, los movimientos y los gestos no lo hacen.
¿Qué sucede cuando alguien se presenta vestido ridículamente a una ocasión importante, por ejemplo una fiesta? Seguramente todos lo mirarán extrañados y reirán de él, aunque tapándose la boca para no dejar escapar dicha risa. Quizá sus “amigos” sean los primeros en incurrir en tal conducta, y hasta tratarán de ignorarlo. Pero si él se da cuenta de la actitud de la gente y se acerca a sus amigos preguntándoles qué ocurre, lo más seguro es que ellos responderán “nada”, aunque haya una expresión de risa en sus rostros.
La situación anterior es un ejemplo de cómo las palabras pueden mentir pero el lenguaje corporal no lo hace. Sus amigos mintieron al decir que no ocurre nada, pero no pudieron evitar que su risa y sus gestos los delataran.
Si quieres tener éxito profesional es indispensable adquirir un fuerte dominio del lenguaje corporal, no sólo para conocer la verdad detrás de las palabras de los demás, sino también para adquirir control sobre tu propio lenguaje corporal. Las situaciones que analizaremos a continuación son las que pueden presentarse con mayor frecuencia en una entrevista de trabajo y te darán una idea del resultado que puedes esperar realmente de la entrevista:
¿Cómo saber si alguien miente?
Ten mucho cuidado con tu mirada, ya que actualmente muchos expertos en recursos humanos están capacitados para determinar si alguien dice la verdad o está mintiendo con sólo observar la posición de sus pupilas. Cuando alguien te hace una pregunta sólo tienes dos opciones, decir la verdad o mentir, si dices la verdad lo más probable es que mires directamente a los ojos a tu entrevistador, en tanto que si mientes mirarás hacia abajo o esquivarás su mirada, esto sucederá si la información está en tu mente, pero si te preguntan sobre algo que ya ocurrió hace algún tiempo y no lo recuerdas tu mirada irá hacia arriba y hacia la izquierda si es verdad (recordado) o hacia la derecha si es mentira (inventado).
Ahora bien, a ti quizá te interese saber si en verdad te llamarán o tu entrevistador ya decidió que no lo harán. Entonces se levanta, te da la mano y te dice: “Señor Martínez, gracias por venir, aún entrevistaremos a unos aspirantes más y de ser seleccionado le llamaremos”. Tú das la mano y le preguntas: “Entonces esperaré su llamada, ¿será en el transcurso de la semana?”, y esperas su respuesta. Él probablemente te dirá: “Sí, jueves o viernes a más tardar”, y recuerda que no importa tanto lo que dijo sino cómo lo dijo. Si lo hizo mirándote y asintiendo con la cabeza puedes estar seguro de que sí tiene pensado llamarte, pero si no fue así es que sólo lo dijo para salir del paso.
Generando empatía
Si quieres identificarte con tu interlocutor a un nivel más personal imítalo. Esta práctica puede parecer demasiado atrevida pero si lo haces con cuidado lograrás ganarte su confianza y hacer que te recuerde más que al resto de los entrevistados, con lo que tendrás grandes posibilidades de ser seleccionado y, ya en el puesto, tener a un magnífico aliado estratégico.
Observa a tu entrevistador y trata de hacer lo mismo que él hace, si él habla lento y pausado trata de hablar igual, si habla rápido intenta hablar con la misma velocidad, si se toca la barbilla espera un rato y hazlo también, lo mismo si cruza las manos o cualquier ademán que realice. Lo importante es que imites sus movimientos con tiempo de retraso, aproximadamente un minuto, ya que si lo haces al momento él lo notará y puede pensar que lo estás remedando.
El efecto psicológico de la imitación es sumamente poderoso. Si lo utilizas con una persona del sexo opuesto que te agrada incrementarás tu atractivo hacia ella o él, si lo haces con tu entrevistador lograrás que te considere seriamente para el puesto. Lo que este secreto psicológico conocido como “teoría del espejo” hace es generar empatía entre las personas, y la empatía hace que a nivel inconsciente tu entrevistador deje de considerarte un extraño, y si no eres un extraño para él entonces puede hacer algo por hecharte la mano. Aunque insisto en que esto ocurre a nivel inconsciente.
El lenguaje corporal es demasiado amplio y complejo, pero considero que este breve capítulo te ha brindado las herramientas más indispensables para su correcto manejo en una entrevista de trabajo.
¡En horabuena! La oportunidad que buscas te está esperando... ¡Atrévete!
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